Hay un momento concreto en el que un espacio deja de ser simplemente un espacio y empieza a hablar. En la Farmacia del Bo de Pavia, ese momento se materializa en una columna LED arquitectónica que, gracias a la intervención de Macropix, se ha transformado en un elemento de comunicación visual capaz de redefinir toda la experiencia del punto de venta.
La idea en la que se basa el proyecto es tan sencilla como potente: en lugar de colocar una pantalla en una esquina o colgarla de una pared, Macropix ha optado por trabajar sobre el elemento estructural más central del espacio, recubriéndolo íntegramente con pantallas LED. El revestimiento recorre los cuatro lados de la columna de forma continua, sin interrupciones visibles entre los paneles, generando una superficie luminosa uniforme y de altísima resolución que capta la atención desde cualquier rincón de la farmacia.
El resultado no es una pantalla añadida al espacio: es el propio espacio el que se convierte en pantalla. En el sector farmacéutico minorista, este enfoque tiene un valor estratégico concreto. Las farmacias modernas ya no son simples puntos de dispensación: son lugares de asesoramiento, de confianza, de experiencia. En este contexto, la comunicación visual digital deja de ser un elemento opcional y se convierte en un activo fundamental, capaz de:
- Informar al cliente de forma clara e inmediata sobre productos, promociones y servicios
- Orientar la navegación dentro del establecimiento, dirigiendo la atención hacia las categorías de interés
- Poner en valor las marcas colaboradoras con contenidos dinámicos y visualmente impactantes
- Reforzar la identidad de la farmacia, transmitiendo profesionalidad, modernidad y atención al cliente
Una instalación como la realizada en la Farmacia del Bo demuestra que la señalización digital arquitectónica, cuando se diseña con inteligencia, no se limita a comunicar: transforma el espacio en una experiencia.
La instalación al detalle
Cada proyecto de Macropix surge de un análisis exhaustivo del espacio y de las necesidades del cliente. En el caso de la Farmacia del Bo, el reto era claro: integrar la tecnología en un elemento arquitectónico ya existente, sin comprometer su función estructural ni la armonía estética del espacio. La solución adoptada consiste en el revestimiento perimetral continuo de la columna con paneles de la serie Adastra-J, elegidos por sus características de precisión, flexibilidad y calidad visual.
Cada panel se ha cortado a 45° en las esquinas, un acabado que permite que las superficies adyacentes se unan sin interrupciones, eliminando cualquier discontinuidad visual en las esquinas y dando la impresión de una única gran pantalla envolvente. Datos técnicos principales de la instalación:
- Producto: Pantalla LED para interiores
- Serie: Adastra-J
- Pixel pitch: 2,6 mm, para una imagen nítida y de alta definición incluso a distancias cortas
- Instalación: Revestimiento perimetral en los cuatro lados de la columna
- Módulos cortados a 45° para esquinas sin interrupciones visuales
- Tratamiento GOB (Glue on Board) para una máxima protección superficial y la optimización del rendimiento cromático
El tratamiento GOB merece una mención especial: se trata de una resina protectora que se aplica directamente sobre la superficie de los LED y que, además de proteger los componentes contra golpes y polvo, mejora notablemente el rendimiento del contraste y la uniformidad del color, lo que hace que las imágenes sean más vívidas, profundas y naturales, incluso en entornos con iluminación variable, como los típicos del sector farmacéutico minorista. El resultado técnico es una superficie luminosa con calidad de emisión, perfectamente integrada en un contexto arquitectónico real.



Adastra-J: tecnología invisible, impacto visible
Explicar qué es una pantalla LED a alguien que no se dedica a la tecnología a diario podría parecer complicado. En realidad, la filosofía detrás de la serie Adastra-J se resume en un concepto muy intuitivo: la mejor tecnología es aquella que no se ve, pero se nota. Adastra-J es una línea de pantallas LED para interiores diseñada para entornos en los que la calidad visual debe ser máxima y la presencia física del sistema debe ser mínima. No es una pantalla que se superpone al espacio, sino una herramienta que se funde con él.
Con solo 48 mm de profundidad y un peso reducido de unos 5 kg por módulo, Adastra-J está diseñado para integrarse en cualquier contexto arquitectónico sin requerir intervenciones estructurales invasivas. La gestión de los cables es totalmente interna, lo que significa que no hay cables a la vista, ningún elemento que distraiga la mirada, ningún compromiso estético. Incluso la disipación del calor se gestiona de forma inteligente gracias a la propia estructura del armario, lo que garantiza un rendimiento constante incluso durante las largas horas de funcionamiento típicas de una farmacia con mucho tráfico.
Fiabilidad sin interrupciones
Una farmacia no cierra. Y una pantalla que se apaga en el momento menos oportuno, durante una campaña promocional, en un día de máxima afluencia, en un momento de comunicación crítica, no es simplemente un inconveniente: es un perjuicio. Adastra-J está diseñado para eliminar este riesgo:
- Sistemas de alimentación y control redundantes (opcionales) que garantizan la continuidad operativa incluso en caso de fallo de un componente
- Calibración inteligente de los módulos para mantener la uniformidad del color y el brillo a lo largo del tiempo
- Diseñado para un funcionamiento continuo, las 24 horas del día, los 7 días de la semana
Mantenimiento sin molestias
Uno de los aspectos más subestimados a la hora de elegir un sistema de señalización digital es el mantenimiento. Adastra-J se ha diseñado con un sistema de acceso totalmente frontal: esto significa que cualquier intervención técnica puede realizarse desde el lado del cliente, sin necesidad de desmontar la instalación, mover el mobiliario o interrumpir las actividades de la farmacia. Los paneles se desmontan rápidamente, se accede directamente a los componentes y los tiempos de intervención se reducen al mínimo.
No hay dos farmacias iguales, y Adastra-J lo sabe. El sistema modular permite configuraciones personalizadas, ángulos de -90° a 0°, uniones perfectas y cortes a medida, como el de 45° realizado para la Farmacia del Bo. En resumen, Adastra-J no es simplemente un expositor: es un sistema de comunicación diseñado para durar, rendir y, sobre todo, para realzar cualquier entorno en el que se instale. En la Farmacia del Bo de Pavía, esta tecnología ha encontrado su expresión ideal: discreta en la arquitectura, potente en la comunicación.































