Las 10 grandes ventajas de las pantallas LED
¿En qué se diferencia una pantalla LED de cualquier otro tipo de pantalla de gran formato (Large Format Display, LFD) disponible actualmente en el mercado?
Las ventajas son evidentes no solo para el usuario profesional, sino también para quienes carecen de experiencia o conocimientos específicos en el sector: la pantalla LED se confirma hoy en día como una de las soluciones más versátiles en el ámbito de la señalización digital. En comparación con otras tecnologías de vídeo, la tecnología LED puede ofrecer ventajas específicas. Por ejemplo, se puede decir que, en comparación con los proyectores o los videowalls, es mucho más delgado —menos de 5 cm cuando es necesario— y, por lo tanto, requiere poco espacio para su instalación, aunque sigue siendo más grueso que otros tipos de monitores. Nos centramos, por tanto, únicamente en las ventajas de la pared LED frente a todas las demás soluciones LFD, y ya son muchísimas. En primer lugar, una premisa fundamental: cuando hablamos de pantallas gigantes LED, nos referimos a un producto compuesto única y exclusivamente por LED que reproducen la imagen mediante emisión luminosa directa, y no al llamado televisor LED, que en realidad es una pantalla LCD retroiluminada por LED.
1. La primera y más evidente ventaja es que la pantalla LED es el único producto que se puede instalar en el exterior sin necesidad de protección adicional; es resistente al agua y a otras inclemencias meteorológicas, ofrece suficiente luminosidad para verse bajo la luz solar directa y suele tener una estructura lo suficientemente robusta como para no sufrir daños importantes por actos de vandalismo.
2 y 3. El segundo y el tercero Una gran ventaja de las pantallas LED es su flexibilidad casi total en cuanto a dimensiones y forma. El único límite lo marca la resolución, que puede ser escasa en caso de dimensiones reducidas, aunque con distancias entre píxeles inferiores a 2 mm (para interiores) hoy en día se puede obtener siempre una calidad excelente. En cualquier tamaño, incluso de cientos o miles de metros cuadrados, la pantalla LED se puede montar libremente en formato clásico de televisión, en forma de tótem, de banner, cuadrada o curva, ya que se basa en módulos de pocos centímetros.
4. Y aquí entra en juego la cuarta gran ventaja. A diferencia de otras tecnologías, como las pantallas LCD, que para alcanzar determinados tamaños o formas deben ir sumando físicamente una pantalla tras otra, la pantalla gigante LED no tendrá juntas visibles, por lo que la superficie de visualización resultará uniforme y homogénea, sin líneas negras, y el único marco que pueda haber se limitará a los bordes exteriores. La modularidad de la pantalla es también la razón por la que el producto es fácil de instalar, lo que lo hace especialmente adecuado para un uso móvil e itinerante, la quinta ventaja.
¡Pasemos ahora a las cuatro características distintivas de la imagen, que hacen que el impacto visual de una pantalla gigante de LED sea único!
Gracias a sus componentes de alta calidad, el LED es capaz de reproducir una gama de colores superior a la de cualquier otra tecnología y con una frecuencia de actualización incomparable.
A esto hay que añadir su extraordinaria luminosidad (si es necesario, más de 10 000 nits en exteriores y más de 1000 nits en interiores, con 255 niveles para ajustar la visibilidad según la luz exterior) y el contraste.
La décima y última ventaja, pero no por ello menos importante, se refiere a otro aspecto: el retorno de la inversión. Una pantalla LED, si se instala y utiliza correctamente, puede alcanzar las 100 000 horas de vida útil, lo que significa que, si permanece encendida y en funcionamiento las 24 horas del día, los 7 días de la semana, puede durar 11 años.
Lo cual lleva a pensar que será mucho más probable tener que cambiar el producto por obsolescencia tecnológica (nuevos modelos con más funciones o mayor resolución) que por avería.